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IgnacioMora

1575

1575

 

 El año 1575 fue para la corte del “rey Prudente” un año algo excepcional, pues el mayor imperio del mundo, que era España, donde no se ponía el Sol, tuvo que declarar la quiebra de la Hacienda y el abandono de los pagos que el Estado debía hacer por la deuda pública (los juros). Aunque nos parezca lejano, fue un año complicado y a la vez con situaciones que no nos son tan lejanas habida cuenta del momento de crisis económica que atravesamos. Queríamos mantener un imperio con una economía débil, sustentada en el reino de Castilla, magro de recursos y de población; además, la construcción de El Escorial, que desde 1563 hasta 1584 estuvo en obras, requería unos recursos abundantes, si bien eran las guerras para mantener la hegemonía en los Países Bajos lo que más vaciaba las arcas del Estado.

 Para la fecha con la que hemos iniciado este artículo, la gran residencia-monasterio de El Escorial no estaba aún terminada, el monarca había trasladado ya dependencias allí, en las zonas que los constructores habían ido terminando y habilitando para la residencia real. Entre ellas se encontraba la biblioteca, destinada a ser una de las más importantes de la Cristiandad y por lo tanto del mundo. Es bien sabida la afición del rey a los libros, así como a todo tipo de saberes y conocimientos, incluidos aquellos que se consideraban ocultos. Será en el año de 1575 en el que se produzcan dos hechos, aparentemente inconexos, pero que tendrán una especial relevancia para la cultura española.

 En primer lugar, el encargo al sacerdote extremeño Benito Arias Montano de organizar la biblioteca del monasterio y en segundo lugar, el nombramiento de geógrafo real al flamenco Abraham Ortelio. Ambos intelectuales son de sobra conocidos por los historiadores que han tratado sobre este periodo y su valía intelectual es incuestionable. No se trata aquí de hacer una semblanza biográfica de ambos personajes, pues se puede encontrar en cualquier enciclopedia y hay ya una amplia bibliografía sobre ellos, pero sí hay un detalle que une a ambos y que debió ser un vínculo muy grande entre los dos sabios, si bien el nexo de su amistad era peligroso para aquellos tiempos en los que la Inquisición vigilaba todos los movimientos de los intelectuales y del las gentes del común en aras de una mayor unidad de la Santa Madre Iglesia. Este nexo se trata de la amistad que tuvieron ambos con el impresor y tipógrafo flamenco Plantino, un extraño individuo que había pertenecido a la familia Charitatis una secta cristiana que defendía que el ser humano debe escuchar la voz de Dios en el interior de su propio corazón, explorar su interior para conocer a la divinidad, que es común para todos independientemente de la confesión a la que se pertenezca.

 Plantino tenía un taller de imprenta en Amberes que había alcanzado un gran prestigio por la calidad de sus obras e impresiones. Arias Montano lo debió conocer hacia 1568 cuando viajó hasta la ciudad flamenca con el encargo de imprimir la Biblia Regia con la que Felipe II quería imitar a la Políglota Complutense de la que quedaban escasos ejemplares en el imperio. El encargo a Arias Montano se debió a su gran prestigio como teólogo y erudito (había participado en el Concilio de Trento). Fue a su regreso de Amberes, siete años después, cuando recibió el encargo de la biblioteca escurialense y también en ese año de 1575 Abraham Ortelio había acabado de imprimir, en los talleres de Georg Braum, su obra cumbre Theatrum orbis terrarum, un atlas que era el más avanzado de la época y que sirvió de modelo en décadas posteriores, si bien sus obras posteriores : Parengon et nomenclator ptolomeicus (1579) e Itinerarium per nonnullas Gallicae Belgium partes (1584) fueron publicadas por Plantino, con lo cual es incuestionables que ambos conocían al impresor.

 Arias Montano y Ortelio, que debieron conocerse en la ciudad flamenca de Amberes, entablaron una estrecha amistad en El Escorial y a su vez ambos estaban muy bien considerados por el monarca, con lo que su carrera era muy prometedora pero ambos abandonaros la corte escurialense en 1584, retirándose el primero de la vida pública (tras el abandono de la corte se fue a su finca de Peña Alajar, Huelva, lugar muy querido por él para su solaz y esparcimiento) y el segundo volviendo a su tierra natal para continuar su labor de cartógrafo y de coleccionista de antigüedades. Curiosamente los dos murieron el mismo año que el rey: 1598. Ortelio, tras su salida de Madrid tuvo tiempo de publicar su Thesaurus geographicus en 1587 y nuevas ediciones del Theatrum... que, al contrario que en España, tuvo muy buena acogida en Europa.

 La cuestión radica en saber el motivo por el que estos dos eruditos, amantes del saber, de los conocimientos de su época, amigos y estando en un puesto en la corte envidiable, dejaron todo esto a la vez y siguieron sus caminos en la vida alejados del mundanal ruido de un sitio tan significado como la corte del rey prudente. No existe documentación sobre el tema. Los documentos de la época que hacen referencia a estos sabios hablan de sus logros, sus obras, incluso encontramos algunas críticas, en concreto a la obra de Ortelio por parte de la intelectualidad española, pues tras su llegada a España y la presentación de su obra, apenas hay referencias de él en autores españoles de finales del s. XVI y tras su salida de nuestro país, su huella fue muy leve en la geografía española si bien su Theatrum orbis terrarum, en sucesivas ediciones se siguió publicando hasta 1612 y ha quedado como prototipo de cómo se debe estructurar un atlas geográfico. Benito Arias Montano ha tenido un mayor reconocimiento, tanto en su época como en posteriores, pues ya era reconocida su valía intelectual antes de ser nombrado bibliotecario de El Escorial pues había impresionado con sus conocimientos desde muy joven, no obstante, tanto él como su amigo Abraham Ortelio salieron de forma rápida y casi simultánea de la corte de Flipe II, este es el tema al que queremos dar respuesta en el presente artículo.

 Creo que la clave está en recordar que ambos habían conocido a Plantino y que también supieron de las ideas de la familia Charitatis durante su estancia en Amberes, que no olvidemos era la ciudad natal de Ortrelio y donde entablaron conocimiento, amistad y una admiración mutua que perduraría en sus años escurialenses. Durante los primeros años de la corte en este monasterio de la sierra madrileña, el monarca había manifestado una actitud “abierta” hacia ciertos saberes ocultos que a él le interesaban como la astrología y la alquimia, pues es sabido que llamó esta corte a alquimistas europeos en el vano intento de conseguir la piedra filosofal.

 La salida de la corte de Benito Arias Montano en 1584 tiene algo de misterio. La explicación que la historiografía más académica otorga a este hecho está en relación con su oposición a la política que España seguía en los Países Bajos y que conocía muy bien por su estancia allí durante los trabajos de publicación de la Biblia Regia. En una carta escrita a una amigo señala que ante la actuación española en aquellas tierras : se sentía horrorizado “por la soberbia de nuestra nación española que es intolerable” (Herry Kamen 2004, pág. 548) e igualmente este autor indica que el rey Felipe : criticó a algunos de sus consejeros más eminentes, como Arias Montano, por su inclinación a la postura neerlandesa (Herry Kamen 2004, pág. 576). Si bien esta posición ante la política española en Flandes pudo influir en su salida de la corte, es más probable que se deba a que su amado monarca encargó al Cardenal Arzobispo de Toledo don Gaspar de Quiroga en 1583 un nuevo índice de libros prohibidos: Index et Catalogus librorum pohibitorum que parece indicar una vuelta a la más estricta ortodoxia religiosa por parte del rey, y esto amenazaría a dos personajes de la corte que habían gozado de una libertad grande en un ambiente de humanismo y admiración por la sabiduría y conocimientos que había auspiciado un monarca tan contradictorio y controvertido como Felipe II. y también de las inevitables envidias que su valía y preponderancia en la corte causaban entre otros intelectuales, la mayoría del estamento eclesiástico. El mismo motivo pudo haber impulsado a Abraham Ortelio a abandonar nuestro país en el mismo año que Arias Montano y uno después que el Arzobispo de Toledo tomara preponderancia en la corte. El prelado, con su intento de volver a poner barreras a la difusión del conocimiento, pudo hacer pensar a Arias Montano y a Ortelio que podrían ser puestos en el punto de mira de la Inquisición y del clericalismo más intransigente y, por lo tanto, tener problemas por estar en puestos tan destacados, así la salida de la corte y su retirada a sus lugares de origen a sus actividades favoritas pasarían más desapercibidos podrían continuar con su afán de conocimiento y sabiduría.

 

 

BILIOGRAFÍA:

 

  • BECARES BOTAS, Vicente: Arias Montano y Plantino. El libro flamenco en la España de Felipe II. Universidad de León. León 1999. 

  • BUISSERET, David: La revolución cartográfica en Europa, 1400-1800: La representación de los nuevos mundos en la Europa del Renacimiento. Paidos Ibérica. Barcelona 2004.

  • CHARLO BREA, Luis: Correspondencia con Benito Arias Montano. CSIC, Madrid 2007. 

  • FONTÁN, Antonio: Príncipes y humanistas. Marcial Pons, Madrid 2008. 

  • HANSEL, Sylvaine: Benito Arias Montano: Humanismo y arte en España. Universidad de Huelva. Huelva 1999. 

  • KAMEN, Henrry: Imperio. La forja de Esapaña como potencia mundial. Suma de letras. Madrid 2004. 

  • VV.AA.: Benito Arias Montano y los humanistas de su tiempo. Editora Regional de Extremadura, 2006.

GÖBEKLI TEPE

GÖBEKLI TEPE

 

    Desde finales de los años 90 el yacimiento de Göbekli Tepe en Turquía ha dado mucho que hablar, tanto a nivel científico como en algunos ámbitos paracentíficos  que rayan con lo misterioso y paranormal, aunque no dejan de ser interesantes. Para aclarar mejor esta cuestión vamos a resumir lo que sabemos de este lugar, ciertamente misterioso, y vamos a ponerlo en un contexto más amplio tanto a nivel espacial como personal.

   Göbekli Tepe es un lugar (no una ciudad ni un poblado) situado al sur de Turquía, cerca de la ciudad de Urfa en la provincia de Sanliurfa al S.E. del país, limítrofe con Siria y por lo tanto, en pleno corazón de Próximo Oriente. Por esta provincia pasa el río Éufrates, precisamente a muy pocos kilómetros del lugar del yacimiento. 

   Los restos de Göbekli Tepe fueron descubiertos de forma casual, como sucede casi siempre en este tipo de cosas, a principios de los años 60 por un campesino que cavando la tierra dio con una estatua labrada en piedra, de forma antropomorfa y de , aproximadamente, 2m de altura. El hecho no dejó de ser algo curioso y pasó desapercibido para los medios de comunicación –no para los medios académicos, claro- hasta que en el año 1995, cuando científicos del Instituto Alemán de Arqueología dirigidos por el arqueólogo Klaus Schmidt , comenzaron las excavaciones de forma sistemática y científica. 

   Hasta ahora, lo que ha aparecido es un santuario construido con grandes piedras verticales (12 en total) en forma de anillo, con dos grandes bloques en el centro también de piedra en forma de “T” de aproximadamente 20m de diámetro. Las prospecciones del lugar indican que existen otras dos construcciones similares en las proximidades, aunque hasta el momento sólo están muy parcialmente excavadas. Se desconoce la finalidad de este santuario, a qué dioses estaba dedicado o qué ritos se celebraban en él, pero tiene como peculiaridad que los grandes bloques aparecen tallados con relieves zoomórficos: jabalíes, serpientes, aves de diferentes especies decoran estos monolitos que se levantan en una meseta desolada y árida al sur de Turquía. 

   El carbono 14 y la estratigrafía de los sedimentos que cubren el yacimiento, proporcionan una datación de entre 11.000 y 11.500 años, es decir, fue construido entre el 9.000 y el 9.500 a.C., en un periodo anterior al Neolítico,  que como sabemos, empezó en un área cercana a Göbekli Tepe hacia el año 8000 a.C. 

   Se considera el conjunto religioso más antiguo del mundo pero lo que realmente ha sorprendido a los historiadores es que en fechas anteriores al Neolítico ya hubiera sociedades capaces de hacer estas construcciones , que requerían una organización social más compleja que la que es propia de los pueblos de agricultores-recolectores. Sin embargo, esto demuestra que el Neolítico apareció en Próximo Oriente porque allí existían sociedades prehistóricas muy avanzadas que posibilitaron la “revolución” neolítica. Como sabemos desde los estudios clásicos de Gordon Childe, este cambio fue paulatino y no homogéneo en todos los lugares. Por lo tanto, pueblos paleolíticos fueron evolucionando, muy lentamente, hasta llegar a los avances del periodo Neolítico. 

   Por la cronología de Göbekli Tepe el yacimiento lo podemos situarlo en el epipaleolítico (1ª fase del mesolítico). Los cazadores-recolectores del epipaleolítico hicieron herramientas líticas  avanzadas con pequeños trozos de pedernal u obsidiana (microlitos) . La mayor cultura identificada en este periodo es la Natufiense  que se extendió por Próximo Oriente , precisamente desde el río Éufrates hasta la franja de Gaza en las puertas de Egipto. Temporalmente  se sitúa entre el 11.140 y el 7.845 antes del presente, fechas muy próximas con las que tenemos en Göbekli Tepe que, no olvidemos, está en la misma área geográfica. 

   La cultura natufiense se llama así desde 1932 cuando se descubrió el yacimiento de Wadi-el-Natuf en Israel. A esta cultura pertenece también el famoso yacimiento de Jericó que tanta información ha proporcionado del paso de las culturas neolíticas a las plenamente urbanas más avanzadas. Parece ser que la cultura natufiense seguía viviendo de la caza y recolección pero ya era sedentaria, con poblados de cabañas circulares de barro y cañas, en algunos casos amurallados como el de Jericó. Su instrumental lítico eran microlítos y también tenían industria ósea. Durante el periodo de esta cultura, el clima fue más húmedo que en la actualidad en esa zona del mundo, con lo que existían grandes praderas y bosques en los que los habitantes encontraban alimentos suficientes y abundante caza. Este medio natural podía sustentar a una población que vivía en las aldeas de la zona sin tener que desplazarse como hicieron sus antepasados paleolíticos, pero sin tener que recurrir todavía al cultivo de la tierra. 

   Estamos pues en un periodo de transición entre las sociedades de cazadores-recolectores nómadas y las agrícolas sedentarias. Göbekli Tepe no estaría muy lejos de la cultura natufiense, incluso podría pertenecer a ella –esto lo podrán determinar posteriores investigaciones-. La importancia de este lugar radica en que del periodo mesolítico  no se conocía la existencia de grandes construcciones megalíticas como las que allí aparecen, que preceden en miles de años a las más antiguas conocidas. Además hay otro dato extraño: hacia el año 7.500 a.C. se aprecia que los santuarios de Göbekli Tepe fueron intencionadamente sepultados por los propios habitantes del lugar sin que sepamos la causa de ello. ¿Aparecieron nuevos cultos que les hicieron renegar de lo anterior? ¿Llegaron a la zona nuevos pueblos con creencias distintas y quisieron borrar las de sus predecesores?. La Historia dará respuesta a estas cuestiones siempre ateniéndose a evidencias  y a estudios detallados que nos ayuden a comprender el pasado, aunque para ello se requieran muchos años de investigación. Mientras hay que ser humildes y reconocer que, sencillamente, hay cosas que no sabemos.

 

BIBLIOGRAFÍA.

 

GORDON CHILDE, V.-  Los orígenes de la civilización. F.C.E.,  México 1954

VV.AA.- Climate: History, periodicity and predictebility. Van Nostrand Reinhods, New York 1987.

En Internet: www.dainst.de (página oficial del Deutches Archäologisches Institut).

LA GEOGRAFÍA NAZI.

LA GEOGRAFÍA NAZI.

 

Cuando fracasa el Putsch de Munich en 1923 y los principales dirigentes nazis, instigadores del mismo, son recluidos en la prisión de Ladsberg, su líder máximo, Adolf Hitler se ve obligado a compartir celda con su principal amigo y lugarteneiente en el Partido: Rudolf Hess. Toda la bibliografía a este respecto ya se ha encargado de recordarnos como allí Hitler redactó y dictó su libro Mein Kamp a Hess y como éste fue colaborador en ese texto, biblia del nazismo. Pero hay otro episodio, menos conocido,y que también va a tener un papel muy relevante en la trayectoria política del partido nazionalsocialista en los años postriores y en la Segunda Guerra Mundial.

Antes de intentar la toma de poder por la fuerza (Putch de Munich) y su consiguiente ingreso en prisión, Hess se había matriculado en la Universidad de Munich para continuar sus estudios de economía que ya había comenzado antes de la Gran Guerra. En esa Universidad había conocido y entablado amistad con un profesor de Geografía, que antes de ejercer su didáctica labor había sido militar de carrera llegando a alcanzar el grado de comandante de Estado Mayor. Se trata de Karl Haushofer que ya había abandonado el ejército para dedicarse a la Geografía y que había desarrollado las teorías de Ratzel de “espacio vital” y las de Makinder que postulaban que quien dominase una amplia zona de Eurasia, dominaría el mundo, se había convertido en un teórico de la geopolítica.

Hasta aquí todo puede parecer normal dentro de las tendencias geográficas del primer tercio del s. XX. En Inglaterra, en Francia, había ideas similares y se remontan a finales del s. XIX en Alemania con el ya mencionado F. Ratzel y su predecesor K. Ritter, grandes creadores de la geografia moderna. Haushofer sólo las habría desarrollado y puesto al día en su cátedra de Munich como consecuencia del viaje por Extremo Oriente que había realizado antes de la Primera Guerra Mundial y que había plasmado en su libro El gran Japón de 1913.

Lo que no aparece tanto en las biografías de este geógrafo creador de la geopolítica, es que entre 1923 y 1924 hizo frecuentes visitas a la prisión de Landsberg para hablar con los dos recluidos famosos que allí. se encontraban y que tenían privilegios especiales. Las conversaciones entre Hitler, Rudolf Hess y Haushofer se vieron reflejadas en la biblia del nazismo que en aquellos días se escrbía entre rejas: Mi Lucha, convirtiéndose así Haushofer en mentor ideológico de los dos principales líderes del partido nazi que tanta importancia iban a tener muy pronto en el futuro de Alemania y del mundo. Igualmente los tres pertenecían a la Sociedad Thule, organismo de carácter pangermánico y esotérico, cuya idea principal era que la raza aria provenía de una mítica isla del Atlántico norte dónde había alcanzado un gran desarrollo técnico y cultural. Tras una misteriosa desaparición de esta isla y de su maravillosa civilización, los supervivientes se distribuyeron por Europa Occidental y el centro de Asia. En el primero de estos lugares, se mezclaron con la población autóctona aportándole parte de sus superiores conocimientos, pero en el centro de Asia quedaron reductos de población aria original sin mezcolanzas. El trabajo de los miembros de la Sociedad Thule y del posterior partido que crearon para intervenir en política (el partido nazionalsocialista) tendrían como objetivo recuperar los valores de los arios en Europa y contactar con los originales y puros de Asia.

Estas teorías, tan sucintamente aquí explicadas, nos pueden parecer descabelladas y delirantes a la luz de los conocimientos actuales, pero no debemos olvidar que la plana mayor del partido nazi las creía y que condicionaron su actuación política durante los años que detentaron el poder. Convencidos de estas ideas estaban, no solo Hitler y Hess, si no también Heindrich Himmler y Alfred Rosemberg y esto explicaría varias cosas:

Que desde 1939 Haushofer ocupase el cargo de Presidente del Consejo Germánico para la Etnografía de los Países Ocupados, cuya finalidad era buscar los restos de la cultura aria en los países europeos que iban siendo conquistados por la Wermacht.

También explicaría las expediciones que entre 1935 y 1937 se realizaron al Tibet organizadas por la Ahnenerbe, agencia creada dentro de la SS para la búsqueda de objetos sagrados y del orígen de la raza aria. Haushofer estaba convencido, y así lo predicaba en el seno de las sociedades seretas afines al nazimo, que la raza aria pura y sus grandes conocimientos se encontraban en las montañas del Himalaya, en el Turkestán, en el Tíbet o e la meseta de Pamir y era necesario contactar con este pueblo, pues sus conocimientos ancestrales y místicos permitirían a los alemanes ganar la guerra que se avecinaba y gobernar así el mundo.

Cuando en 1942 el Führer decide que todo un cuerpo de ejército se interne en Stalingrado desoyendo los consejos de los generales del Alto Mando, se debe a que considera que esa ciudad, en el bajo Volga, es el punto adecuado para cruzar de Europa a Asia, la puerta entre ambos continentes y el lugar por el que se alcanzaría más facilmente la zona central eurasiática cuyo dominio según Makinder y Haushofer, garantizaría el dominio de todo el planeta y además les acercaría a las áreas donde se supone que moraban los arios puros que les transmitirían grandes y portentosos conocimientos.

El misterioso vuelo de Hess a Gran Bretaña en mayo de 1941. Todavía no sabemos con exactitud los motivos que le impulsaron a coger un avión y en secreto volar hasta Escocia en pleno territorio enemigo, pues las transcripciones de los interrogatorios que se le hicieron en Inglaterra aún no se han desclasificado y siguen bajo secreto. Probablemente este viaje tuviese diferentes motivos y no podemos reducirlo todo a una explicación simplista, pero como algunos autores han apuntado, no puede ser indiferente el hecho de que Haushofer estaba convencido de que el pueblo inglés era ario y que estaría dispuesto a sumarse a la cusa alemana en lugar de luchar contra ella. Tampoco podemos olvidar que en el periodo de entreguerras existían en Gran Bretaña grupos nazis admiradores de Hitler , hasta que empezaron los bombardeos sobre Londres en la Batalla de Inglaterra. Pero Haushofer era amigo personal de un aristócrata inglés, el duque de Hamilton , en quien confiaba para negociar una paz anglo-alemana. Se ha llegado a constatar que el mismo rey Jorge VI era filonazi y en los años 30 había viajado en varias ocasiones a Alemania como huésped el Führer. El monarca no ocultó nunca a la prensa su satisfacción por la situación alemana. ¿Y quién mejor para llevar a cabo esta negociación que su discípulo predilecto, que sabía pilotar y su posición en el partido le permitía moverse con total libertad por Alemania sin levantar sospechas?. Hasta que no se abran los archivos ingleses no sabremos las motivaciones de este viaje, si es que Hess las llegó a decir.

La huida del discípulo tuvo graves consecuencias para el maestro, pues al ser conocida la gran amistad entre ambos, Haushofer perdió credibilidad dentro del partido y empezó a ser investigado por la Gestapo y dejó de tener la gran influencia que había ejercido entre las altas esferas del poder nacionalsocialista. El golpe de gracia vino cuanto en 1944 su hijo Albretch, también geógrafo y miembro del partido como él, fue acusado del intento de asesinato de Hitler en la famosa operación Walkiria. Albrecht fue detenido y trasladado a la prisión berlinesa de Mohabit, donde sería ejecutado por las SS pocos días antes de la finalización de la contienda mundial. Mientras que Karl, habiendo perdido ya toda su influencia con el régimen va ser deportado, junto con su esposa y otro hijo menor, al terrible campo de concentración de Dachau, donde permanecieron hasta el cercano final bélico y serán liberados. Karl Haushofer apareción en Nuremberg para declarar a favor de Hess (que como sabemos fue condenado a cadena perpetua) y luego se retiró a su tierra natal de Baviera , donde él y su esposa se suicidaron en 1946.

Si bien la geografía alemana tenía una tradición intachablemente científica desde que la fundó Humboldt y tuvo un amplio desarrollo con Karl Ritter y Friedericht Ratzel en el siglo XIX, se consolidó en la primera mitad del XX con Richthofen y Albrecht Penck, (por cierto, este último, maestro del hijo de Hauhofer en la universidad de Berlín), los nazis imbuidos de ideas esotéricas y fantásticas,adoptaron la variante de los Haushofer que daba crédito a las leyendas de la Sociedad Thule defendía y que procedían de una traición más antigua que enlaza con mitos y leyendas de la Edad Media. Pero la idea del espacio vital , de una porción del continente asiático desde la que se puede dominar el mundo, son ideas que los geógrafos nazis heredaron una una tradición anterior, enraizada en la mas seria y científica de las geografías. El corazón de esa zona vital que el inglés Makinder definió para la dominación del mundo se encuentra en lo que hoy es Afganistán. Este país lo crearon los ingleses en el siglo XIX para evitar que la expansión rusa por Asia llegase hasta la India, pero es curioso que hoy día siga siendo el país donde más está tardando en dirimirse el conflicto entre occidente y el mundo árabe, alargándose allí una guerra entre los prooccientales , paoyados por EE.UU. y sus aliados (entre ellos España) y los talibanes, acérrimos defensores del islamismo.

Un discípulo de Richthofen, Sven Hedin sueco de nacimiento pero que había estudiado en Berlín, siguió, como su maestro, la exploración de las tierras centroasiáticas y fue quien comandó la expedición al Tibet de 1935 organizada por la Anhenerbe. La expedición tenía como objetivo buscar las huellas de la raza superior en el Tibet, en el contexto de esas ideas extrañas de la Sociedad Thule de que esa meseta constituye el último refugio de los arios puros y poseedores de una gran sabiduría. Hedin fue recibido con honores en Alemania a su regreso de Asia y ocupó el palco de honor, junto con Hitler, en el estadio olímpico de Berlín en la inauguración de las olimpiadas de 1936. Pero al finalizar la guerra, Sven Hedin ocupó en su país, Suecia, un respetable puesto de profesor universitario, alcanzó un título nobiliario y fue también un reputado botánico que dio nombre a algunas especies vegetales que descubrió en sus viajes por Asia y murió, cargado de honres académicos, en 1952.

Otro aspecto que adoptó la Geografía durante el periodo nazi fue su utilización, con fines prácticos, para la ordenación del territorio de las zonas ocupadas en la Europa del este tras la invasión de Polonia en 1939 y de la URSS en 1941. Aquí nos encontramos con la Geografía más estrictamente académica, aquella que se impartía en las universidades y cuyos especialistas estaban reconocidos a nivel mundial.

Como hemos visto más arriba, ya desde Richthofen y Haushoffer , la geografía alemana estuvo siempre muy interesada por la Europa Oriental y por Asia. El “área pivote” de Mackinder era el Asia Central y desde ella se podría dominar todo el continente .

De estas investigaciones y estudios se sirvió la Wermacht y la administración nazi para llevar a cabo su originaria idea dela conquista del “espacio vital”.

Las tierras del este de Polonia , de Bielorrusia,o de Ucrania debían pasar a manos de granjeros y colonos alemanes y realizar así esa expansión de la “raza germánica” que necesitaba nuevos espacios por los que expandirse según el ideario nacionalsocialista. Se trataba de eliminar a la población autóctona (desplazándola o asesinándola) y sustituirla por alemanes , preferentemente soldados que hubiesen servido durante un número de años en el ejército. Esta repoblación había que hacerla empezando de cero como si fueran tierras vírgenes y se necesitaba una planificación y una ocupación ordenada.

Es el caso de Walter Geisler (1891-1945) que desde 1936 era profesor en Aquisgrán y en 1941 pasó a serlo en la nueva Universidad de Poznán en Polonia debido a su pertenencia al NSDAP y a que se había especializado en el estudio de los territorios fronterizos de Alemania con los países del Este . Desde este puesto académico, colaboró con la administración en la repoblación de los nuevos espacios conquistados. En la actualidad, en la Geografía Aplicada, los estudios de Ordenación del Territorio son algo fundamental y se utilizan para asesorar a las diferentes administraciones públicas en la mejor utilización de los recursos físicos y humanos de un territorio para conseguir un desarrollo más sostenible y equilibrado. Pues bien, los parámetros de esta disciplina los va a poner Walter Geisler en su obra “El paisaje del Vístula desde Throm a Gdansk” (1922) y “La ciudad alemana. Una contribución a la morfología del paisaje cultural” (1925) . Es por tanto un hecho que los primeros estudios de planificación espacial se van a aplicar a un episodio de guerra como la conquista de Polonia y parte de la Unión Soviética, y a un postulado ideológico como es la posesión del llamado “espacio vital” por un pueblo necesitado de ello.

En este mismo caso nos encontramos al más conocido de los geógrafos alemanes de la primera mitad del siglo XX: Walter Christaller (1893-1969). En su obra escrita en 1933 “Los lugares centrales en Alemania meridional” expresa su teoría de los “lugares centrales” que tanta importancia va a tener en la Geografía Cuantitativa de los años cincuenta y sesenta. Lo que se nos ha estado ocultando en los libros de texto de Geografía Humana hasta hace poco, es que Walter Christaller se afilió en 1941 al Partido Nazi y estuvo destinado en el Stabshauptman Planung un Borden, un departamento de planificación de las SS encargado de la germanización de los territorios ocupados en Europa Oriental. Desde este puesto participó en la organización territorial de Polonia y organizó los futuros asentamientos de alemanes siguiendo su modelo conocido de los “lugares centrales”que se acoplaban muy bien a la ideología nazi por su concepto de jerarquía . La colonización de las nuevas tierras habría de realizarse siguiendo el patrón de los hexágonos en cuyo centros se situarían las granjas y en los vértices pequeñas unidades urbanas, de aproximadamente 600 habitantes, que a su vez dependerían de un núcleo de mayor rango y tamaño, de entre 1500 a 2000 habitantes que ofrecería servicios mas avanzados. Como consecuencia de esto algunas antiguas localidades polacas fueron erradicadas y sus habitantes llevados a campos de concentración.

Al finalizar la contienda Christaller se afilió al Partido Comunista y trabajó con el régimen polaco prosoviético en la organización territorial. Posteriormente pasó a la Alemania Occidental y se inscribió en la socialdemocracia y participó en la planificación territorial de la RFA.

Como hemos visto, la Geografía como ciencia, no quedó fuera de la maquinaciones y manipulaciones políticas del momento que estamos tratando. Pero esto fue un ambiente general creado por un sistema totalitario, pues todas las ciencias se tuvieron que poner al servicio del régimen . La física, la química, la biología, la medicina, trabajaron para conseguir los objetivos que el gobierno marcaba con la finalidad de ganar la guerra. Los científicos de todas estas áreas tuvieron que aceptarlo, de buen grado y convencidos o viéndose obligados por miedo a represalias contra ellos o sus familias. La Ciencia no es solamente un método de conocimiento aséptico y ajeno a las pasiones humanas. Los científicos son personas inmersas en una sociedad que les influye en sus decisiones, su trabajo, y su forma de actuar en sus trabajos e investigaciones.

 

 

BIBLIOGRAFÍA.

 

GÓMEZ MENDOZA, J; MUÑOZ JIMÉNEZ, J; ORTEGA CANTERO, N. : El pensamiento geográfico. Estudio interpretativo y antología de textos (De Humboldt a las tendencias radicales). Ed. Alianaza Editoria (textos), Madrid 1982.

KERSHAW, Ian: Hitler, 1989-1936, (Vol. 1) , Penínsila, 2000

LESTA, José: El enigma nazi, EDAF, 2003

MAZOWER, Mark: El imperio de Hitler, Crítica, 2008.

PAWELLS, Louis y BERGIER, Jacques: El retorno de los brujos, Plaza y Janés, 1961.

 

Internet:

www.exordio.com

www.wikipedia.com

 

Ilustración: Fotografía de Karl Haushofer y Rudolf Hess tomada en un lugar indeterminado de Alemania entre 1925 o 1926.(Fuente de la fotografía: www.wikipedia.com)

LA IDENTIDAD ÉTNICA DE ESPAÑA

 

 

 

 

   Se ha considerado a España, por parte de una historiografía anclada en las ideas de Américo Castro, como un crisol de culturas y de pueblos que desde la antigüedad componen nuestro suelo: fenicios, cartagineses, griegos y romanos se fundieron con el sustrato ibérico y formaron un conglomerado multiétnico. Esta mezcolanza de razas y culturas llegó a su apogeo en la Edad Media, cuando en la España musulmana coexistieron las tres religiones monoteístas: Cristianismo, Judaísmo e Islamismo. Para los seguidores de esta visión de la historia, nuestro pueblo es una mezcla de razas y culturas que nos tiene que llevar, irremisiblemente, al multiculturalismo y a la diversidad étnica, a la que de forma inevitable está avocada España. ¿Por qué rechazar a los norteafricanos, cuando miles de ellos vinieron con los conquistadores árabes y dejaron sus genes en nuestro país?.. ¿Cómo ser insolidarios con los africanos, si España fue ocupada por oleadas de pueblos procedentes de Africa en la prehistoria y , muy probablemente, estemos emparentados con muchos de los negritos que llegan a nuestras costas en pateras?. ¡Y no hablemos de los indios sudamericanos!., la mayoría tiene sangre española y, además, hay que resarcirlos de la “conquista” tan cruel a la que los sometimos. Esta visión lleva a la conclusión que el pueblo español es tan heterogéneo que no hay ningún tipo de unidad, y por lo tanto, pretender que todos nos rijamos por las mismas leyes es…..sencillamente absurdo. Esta visión heterogénea y mestiza del pueblo español es interesada, sobre todo para aquellos a los que lo “español”. les resulta odioso.

   Pero una vez más la historia se encabezona en demostrar cosas que no pueden afirmarse más de que desde un punto de vista mítico o políticamente interesado. Analicemos la historia con un poco de rigor.

 

   Durante la protohistoria, los pueblos prerromanos de la Península Ibérica (los íberos), pertenecían étnicamente al conjunto de pueblos mediterráneos de raza blanca, que no eran semitas ni indoeuropeos, pues así lo demuestran los estudios antropológicos de los esqueletos encontrados de esa época (pocos, hay que reconocerlo) y la toponimia e inscripciones que de ellos se han encontrado (estaríamos hablando de una primera Edad del Bronce), en los que todavía no aparece una influencia externa marcada, salvo en la costa levantina por donde entró el conocimiento de los metales (yacimiento de El Argar). A finales de la edad del Bronce, surgió, entre los pueblos ibéricos, un sustrato indoeuropeo traído por gentes, que atravesando los Pirineos, eran de este origen y provenían de Centroeuropa (culturas de Halsttat y La Tène). Eran pueblos preceltas y celtas, que introdujeron la metalurgia del hierro (aunque los pueblos del levante ya la conocían por sus contactos con fenicios desde el s. VII a. de C.), y que acabaron mezclándose con los íberos, formando la extensa cultura de los celtíberos, que se extendió por gran parte de la Meseta y del Valle del Ebro. Los romanos usaron la denominación de celtíberos para referirse a los “celtas de Iberia” y llamaban así a los habitantes del interior de la .Península los cual indica, que veían rasgos celtas en estos pueblos aunque con peculiaridades propias heredadas de los antepasados íberos. Sobre este sustrato protohistórico de celtas e íberos se superpuso el de otros pueblos mediterráneos llegados a la Península; pero no todos legaron su influencia con la misma intensidad. Griegos y fenicios se limitaron a contactos comerciales con puntos de la costa y los cartaginesas sólo establecieron relaciones políticas y comerciales con pueblos costeros. Su asentamiento en las tierras peninsulares fue muy somero y venían a reclutar soldados y a comerciar, pero no serían muchos los que se instalaron definitivamente a vivir entre nosotros (no hay toponimia ni textos que lo demuestren ).

 

   De todas las naciones que tomaron contacto con España en la Edad Antigua fueron los romanos, cuya presencia fue larga y productiva desde el punto de vista cultural y étnico, los que dejaron huella en nuestro país de manera más perdurable. El pueblo romano se consideraba, en su historiografía, como descendiente de los latinos a los que habían sometido los Etruscos allá por el s.VIII a de C. y este pueblo a su vez era indoeuropeo, pues su lengua es de esa raíz de idiomas europeos.

 

   La llegada, al final de la etapa romana, de nuevos pueblos indoeuropeos como suevos, vándalos, alanos y por último visigodos, no fue muy numerosa, pues se calcula que de visigodos - los mejor documentados- no llegaron más de 500.000, sobre una población diez veces mayor. Pero tampoco es cierto, como dicen algunos autores franceses (Focillon), que los germanos solo se mezclaban racialmente con ellos, despreciando a otros pueblos, pues en España acabaron integrándose con los hispano romanos y adquiriendo muchas de sus costumbres y, sobre todo, su idioma y sus leyes, caso extraño de pueblo conquistador que se somete a la cultura del conquistado, si bien en este caso Roma era admirada por todos aquellos que la atacaban.

 

   El reino visigodo terminó, debido a sus luchas internas y a su inestabilidad, con la invasión musulmana, que fue la más duradera de todas las que sufrió la Península. Muchos creen ver en ella un importante sustrato racial de nuestro pueblo, pero todos los estudios que se han hecho al respecto, indican que el número de islamistas que llegaron a nuestras costas, fue escaso. En los primeros años de la conquista, con Tarik y Muza al mando, se calculan que alrededor de 300.000 bereberes entraron en España. Fue pues la conquista hecha por pueblos norteafricanos convertidos al Islam, pero muy pronto el gobierno de las nuevas tierras incorporadas al imperio de Damasco quisieron ser gobernadas por árabes, y al llegar éstos, arrinconaron a los bereberes. Sabemos por textos árabes del momento de las rencillas que surgieron entre estas dos etnias, y que luego fueron el germen de los reinos de taifas en el s. XI. La verdad en que la población foránea que llegó en los primeros años de la conquista fue escasa, así nos lo señalan todos los autores que han tratado el tema, y que fue la población hispana la que se convirtió a la nueva religión, más bien por carácter práctico que por firmes convicciones. En la España musulmana, podemos deducir pues, existía, mayoritariamente, una población  blanca-mediterránea, con una gran influencia indoeuropea procedente de los romanos y de los visigodos. Las posteriores invasiones de almorávides y almohades, fueron efímeras y no dejaron mucha huella étnica en los pobladores, pues los mismos hispanoárabes los consideraban unos bárbaros necesarios para frenar el avance de la Reconquista.

  

   En la España cristiana el aporte de gentes extranjeras procedía, mayoritariamente, de Francia y de Europa Occidental y no sólo el Camino de Santiago tuvo que ver en esto, si no también intereses comerciales que llevaron al establecimiento de barrios francos en muchas ciudades de Castilla, Aragón y Navarra.

 

   Quedan por hacer estudios genéticos en los que se vea el grado de parentesco entre la población española y la de otros lugares del Mediterráneo y de Europa central y occidental, pero es indudable que en nuestro país los aportes africanos, aunque los hubo, fueron mínimos y su huella es pequeña.

 

   Somos un pueblo de raza blanca-mediterránea con aportes indoeuropeos, que tiene unas características culturales propias eso si, procedentes de muchos pueblos que han estado en nuestro solar. Indudablemente la influencia árabe en nuestras manifestaciones culturales es grande –empezando por el idioma- y continuando por otras muchas cosas; pero no  hay que confundir origen étnico con cultura. Un mismo pueblo puede tener culturas diferentes según su trayectoria histórica, al igual que dos hermanos, criados en lugares y formas diferentes, pueden tener visiones de la vida y una educación distinta.

 

 

 

 

 

 BIBLIOGRAFÍA.

-CEBRIAN, J.A.: La aventura de los godos, Ed. Esfera de los libros, Madrid 2002.

 

-FOCILLON, H. El año mil, Alianza Editorial, Madrid 1987.

 

-MARCO SIMÓN, F. Los Celtas, Ed. Historia 16, Madrid 1999.

 

-SANTOS YANGUAS, J. Los pueblos de la España antigua (2 tomos), Ed. Historia 16, Madrid 1997.

 

-WATT, W. M. La España islámica, Alianza Editorial, Madrid 1984.

 

CASI NO EXISTIMOS

CASI NO EXISTIMOS

   Los yacimientos paleontológicos encontrados en África indican que nuestra especie, a la que pertenecemos todos nosotros, el Homo sapiens se formó en el continente negro hace, aproximadamente 150.000 años (Tim White, 1997). Esto lo corroboran los estudios genéticos que se han hecho en el ADN mitocondrial (mt) , que se transmite por vía materna, en mujeres de todas las razas y continentes y todos ellos coinciden en que  provenimos de un pequeño grupo de humanos de África Oriental; a esto se llama la Hipótesis Eva (Bryan Sykes, 2001).

 

   Los estudios con ADN mt. indican que cuanto más alejados estemos en el tiempo de nuestro primer antecesor , más variaciones genéticas hay pues ha habido más tiempo para que se produzcan mutaciones. Con múltiples estudios hechos en poblaciones animales se puede hallar una tasa de mutaciones que nos relaciona éstas con el tiempo transcurrido desde que se han producido y las han heredado los individuos descendientes, así como el momento aproximado en que una especie se separó de otra en la historia de la evolución.

 

   Para comprobar la Hipótesis Eva (en ciencia siempre hay que comprobar los resultados de un experimento), los genetistas Lynn Jorde y Henry Harpendin volvieron a analizar muestras de ADN mt.  de más de 2000 personas  de todas las razas y los cinco continentes, y aunque corroboraron que todos los seres humanos procedemos de una familia de homínidos de África Oriental. Observaron que el ADN de toda nuestra especie es demasiado homogéneo. Es decir, si los hallazgos paleontológicos dicen que ya existían Homo sapiens hace 150.000 años, la tasa de mutaciones debía ser mayor, y no lo era. Los cálculos de los genetistas indican que esto se debía a que hace entre 80.000 y 70.000 años la población de humanos se redujo mucho –tan sólo entre 1.000 y 6.000 individuos- y fue este pequeño grupo el que prosperó  y del que descendemos todos nosotros. Ante todo esto, la pregunta más obvia es: ¿qué sucedió para que nuestra especie casi desapareciera?.

 

   La respuesta vino de la geología. El prestigioso científico y divulgador Michael Rampino, de la Universidad de Nueva York, demostró tras numerosos estudios, que hace 74.000 años se produjo la explosión del volcán Toba en la isla de Sumatra (Indonesia) y que esta catástrofe lanzó a la atmósfera 3.500 Km3 de cenizas y materiales volcánicos, con grandes cantidades de SO4H2 (ácido sulfúrico) que enfriaron la temperatura media de la Tierra en 5º C y dejó un cráter de 100 x 60 Km .Existe pues una correlación entre la explosión del Toba y la repentina desaparición de Homo sapiens , como también lo demuestran los estudios del antropólogo Stanley Ambrose (1998).

 

   La conclusión que podemos sacar de todo esto es que la Naturaleza, la Tierra, con sus movimientos y hecatombes, pudo haber hecho desaparecer a nuestra especie. Hechos muy puntuales como el impacto de un meteorito gigante en el Cretácico que pudo borrar a los grandes reptiles de la superficie de nuestro planeta –que entonces era el suyo-, o esta explosión del Toba que casi nos deja sin ascendientes y por lo tanto sin la posibilidad de que ninguno de nosotros estuviera hoy aquí, nos hacen darnos cuenta de que acontecimientos muy breves en el tiempo, tienen una gran importancia en la historia de la Tierra. No sólo el gradualismo de Lyell y su lento suceder de agentes internos y externos configuran la faz de nuestro planeta, si no que estos hechos rápidos y catastróficos tienen una importancia muy grande para las especies animales, y los seres humanos no dejamos de ser una de ellas.

 

BIBLIOGRAFÍA:

 

- AMBROSE, S.H. (1998): Late Pleistocene humain population botteenecks, volcanic winter on diferentiation of mode humans en Journal of Human Evolution, nº 34 pp. 623-651.

 

- SYKES,B. ( 2001): Las siete hijas de Eva, Ed. Debate

 

- WHITE, T. (1997): El yacimiento de Hero, Etiopía, Revista Nature. 

 

 

BIENVENIDA

Buenos días, tardes o noches a todos y a todas los que os acerqueis a este espacio personal.

Para empezar, me presento: Me llamo Ignacio y desde hace muchos años me dedico a la árdua labor de enseñar y educa (en la medida de lo posible) a adolescentes, pero mis intereses intelectuales no están referidos exclusivamente a la educación, si no que otros temas despiertan mi interés, y estos son los que quiero compartir con vosotros. La Historia, en todas sus variantes. y las Ciencias de la Tierra en general son los aspectos que quiero tratar en este blog. Para ello pongo a vuestra disposición una serie de artículos sobre estos temas que a lo largo de años he ido escribiendo y, que hasta ahora no tenía con quien compartir.

Espero que os interesen estos temas y que me deis vuestras opiniones sobre ellos que me serán de mucha ayuda. Así mismo, os invito a que me mandeis cosas vuestras sobre Historia y Ciencias de la Tierra para poder compartirlos en este espacio personal y divulgarlos.

A todos los que conecteis con este blog, un saludo y bienvenidos.